• DATOS DE INTERÉS

    INVITADA:
    Daniela Brasil

    ANFITRIONA:
    Juliana Rabelo


    Sinopsis:

    Daniela comienza explorando la posibilidad de un tipo de aprendizaje que no pone a los seres humanos en el centro. Su trabajo se desarrolla con un colectivo de mujeres migrantes y feministas para crear espacios más amplios, abiertos e inclusivos. A partir de un proceso de invitar a personas diversas a talleres de co-creación, encuentran el concepto de futurismo ancestral para la investigación colectiva. Los talleres comenzaron como invitaciones a crear ejercicios de vocalización, rituales colectivos que exploran la autoconciencia y las maneras en que podemos expresar artísticamente formas y temporalidades expandidas de ser y de pertenecer.

    ?¿Qué nos están diciendo nuestros ancestros y qué tipo de ancestros quieres ser? ?De cuáles culturas venimos? ¿En qué culturas vivimos? ¿Qué culturas queremos co-crear juntos? Son algunas de las preguntas que inspiran este viaje de investigación colectiva. De alguna manera siempre somos migrantes, lo que implica la cuestión por la diáspora transcultural. El futurismo ancestral opera en la ambivalencia de sincronicidad, entre el campo de lo sagrado y la fabulación especulativa.

    Daniela muestra ejemplos de inspiraciones y resultados de los talleres: imágenes comparadas de tecnologías, manualidades y técnicas que están desapareciendo, se revisan tradiciones que resultan opresoras, protocolos de sanación, mágicos o rituales relevantes para las diferentes personas involucradas en los proyectos o entender la representación de lo sagrado de las culturas que están desapareciendo con experiencias encarnadas e intuitivas para lidiar con situaciones complejas en el nivel teórico y sistémico. El proceso de sanación empieza cuando estamos juntos trabajando con las manos creando algo. Se trata de explorar la cuestión pedagógica sobre los mundos sensibles y las materialidades que creamos a través del corazón, la cabeza y las manos. Se permite y se crea espacio para lo intuitivo y lo emergente. ¿Cuánto espacio damos para que otras cosas pasen aunque después tengamos la obligación de explicarlas, racionalizarlas o enseñarlas en ciertos espacios? Daniela dice que se encuentra con la tensión de vivir un mundo eurocéntrico, capitalista, extractivista y otros mundos posibles o imaginados . Crecimos en una cultura, pero ?a cuál queremos pertenecer?. Sin embargo, hay una cierta sincronicidad entre el pasado y el futuro porque al final solo existe la percepción del presente. En diferentes cosmogonías como la Yoruba se encuentra esta sincronicidad.

    Otra novedad fue el pasar de autocrear rituales de forma interna a pública. La recepción suele ser problemática incluso para los mismos practicantes y sugiere que también hay que proteger la opacidad, al mismo tiempo que hay necesidad de abrir espacios epistémicos y ontológicos que den cuenta de otras formas de estar. Aquí aparece la dicotomía de cuánto poner públicamente y cuánto no. El ejercicio es cómo juntar estas espiritualidades tan diferentes, desde puntos de partida tan distintos y encontrar lo común, la comunalidad en el universo o la unidad en la diversidad. La idea no es auto exorcizarse sino resituar nuestras raíces y nuestras conexiones con las historias que no nos fueron contadas. Estos espacios también posibilitan el intercambio de historias y la investigación de nuestras propias relaciones. La charla finaliza con reflexiones sobre el post activismo. ¿Cómo estamos implicados en las redes de dominación y explotación? ¿Qué formas decoloniales o de desaprendizaje nos sintonizan mejor con otras temporalidades, con otras formas de estar, otros seres que habitan el planeta , etc.? Cada vez que recontamos el pasado, otro futuro es posible. Cada vez que uno reinventa su pasado, abre espacio para que otros futuros puedan emerger, otras pertenencias y otras formas de expresión.

    El futurismo ancestral es recontar el pasado para reinventar el futuro como un ejercicio de actualización de nosotros mismos.


    Biografía:

    Daniela Brasil creció en una jungla tropical de cemento al borde del Atlántico y vivió en varias biorregiones hasta que se trasladó a Graz en 2010. Estudió Arquitectura y Diseño Urbano en Río de Janeiro, Diseño Urbano Ambiental en Lisboa y Barcelona y Escultura Social en Oxford, y recibió su MFA y Doctorado en Estrategias Artísticas para la Participación Pública en la Universidad Bauhaus de Weimar. Fue profesora e investigadora en Universidad Bauhaus de Weimar el Centro de arte Contemporáneo de la Universidad Tecnica de Graz. Es miembro del Daily Rhythms Collective y del Neuberg College desde 2015. Forma parte del consejo asesor del Centro de Arte Contemporáneo «rotor» y trabaja con la Alianza de Ecoversidades, así como con InRiCo-Colectivo de Derechos Indígenas de Graz. Su trabajo es muy diverso; se concreta en instalaciones, performances, textos, creación de espacios de encuentro y ambientes de aprendizaje para todas las edades, pero básicamente, se centra en procesos de aprendizaje transformadores y emancipadores, que contribuyen a la construcción del pluriverso.











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    Estética ancestral-futurista y espiritual